Discriminación laboral a personas con Epilepsia

A pesar de toda la información que se ha dado sobre la epilepsia, muchas personas siguen teniendo mitos en la cabeza, ideas que lastiman al paciente no sólo a nivel emocional sino laboral; en la actualidad muchas personas ocultan en sus currículims el hecho de padecer epilepsia por temor a ser rechazados de los puestos laborales, esto debido a que el entrevistador se ve influenciado para rechazar al candidato aún si su currículum es atractivo.

Charo Cantera, presidenta de la Asociación Andaluza de Epilepsia Ápice, afirma que en dicha entidad española cuentan con muy pocos recursos y que diariamente las personas con epilepsia luchan por ser reconocidas como un grupo poblacional con necesidades específicas, siguiendo como ejemplo a países de la Unión Europea como Reino Unido para tomar acciones que ayuden a aclarar mitos y crear consciencia en la población.

Por otro lado, en Sevilla existe alrededor de 10,500 personas con epilepsia de los cuales más de 3,000 no tiene control de sus crisis epilepticas, situación en la que viven muchos enfermos alrededor del mundo, quienes requieren orientación médica para sobrellevar sus padecimientos.

En México se ha buscado que la sociedad adopte como responsabilidad colectiva la búsqueda de un mejor futuro, creando las mejores condiciones para que los epilépticos se adapten a la vida colectiva. Sin embargo aún son muchas las personas que relacionan la epilepsia con retraso mental, incapacidad y poca responsabilidad para cumplir con un puesto laboral de gran relevancia como gerencias o direcciones; esta situación es ocasionada por ignorancia sobre la enfermedad.

La Ley del Trabajo en México considera a la epilepsia una enfermedad que inhabilita al personal y le priva de la protección de un seguro o contra el desempleo; en muchas empresas no reciben al trabajador que refiere sufrir de crisis convulsivas. Sin embargo, ocultar la enfermedad al solicitar el empleo puede ocasionarle el despido al trabajador si presenta una crisis en medio de su jornada laboral, por esta razón existe un alto nivel de desempleo en pacientes epilépticos, periodos de larga inactividad laboral y promedios de evaluación más bajos que el resto de la población.

Cabe destacar que se han realizado investigaciones que indican que los pacientes epilépticos brindan un buen desempeño laboral, aunque esta situación depende de su control sobre la enfermedad; una persona como epilepsia puede estudiar, hacer deporte y todo lo que desee, incluso muchos controlan tan bien sus crisis convulsivas que reducen su frecuencia o hasta dejan de padecerlas.

Para las personas epilépticas que buscan empleo y no saben cómo actuar, les dejamos los siguientes consejos:

  • Pida a su neurólogo que expida un documento donde especifique el tipo de crisis convulsivas que sufre, así como el tratamiento y posibles efectos secundarios; en caso de haberse curado de la enfermedad o tener un buen control, es necesario aclararlo.
  • Busque empleos que no tengan un riesgo profesional alto, de este modo será más fácil que lo acepten y puedan asegurarle.
  • Solicite o brinde la oportunidad de un periodo de entrenamiento donde se evalúe su desempeño para así demostrar todas sus habilidades y beneficios que podría aportar al trabajo.
  • Evite empleos que requieran el manejo de maquinaria peligrosa, desvelos constantes o trabajo en las alturas.

La discriminación en las personas epilépticos es una situación constante, una batalla por la que tenemos que luchar para hacer valer nuestros derechos y demostrar nuestras capacidades.

Epilepsia en la tercera edad

De los aproximadamente dos millones de personas que padecen epilepsia, el segundo grupo más afectado es la tercera edad; hoy en día, la incidencia de epilepsia después de los 65 años es aún más frecuente que en los niños pequeños, ya que este padecimiento suele ser secuela de un infarto cerebral.

Si bien la epilepsia puede afectar a personas de todas las edades, los niños y adultos mayores son los grupos de edad más susceptibles a padecerla, pero ¿Cuáles son las causas de la epilepsia en la tercera edad?

  • Accidentes cerebrovasculares como una hemorragia cerebral; esta es la principal causa de la epilepsia en este grupo de edad.
  • Tumores cerebrales, responsables del 12% de la epilepsia en ancianos.
  • Enfermedades del corazón, especialmente aquellas que provocan la disminución del flujo sanguíneo durante periodos prolongados.
  • Demencias seniles como el Alzheimer y otras enfermedades degenerativas que afectan al cerebro.
  • Trastornos como diabetes, hipertensión arterial, alcoholismo o daños hepáticos y renales.
  • Lesiones cerebrales a causa de traumatismos craneales o consecuencia de cirugías.
  • Cuadros de epilepsia en la infancia o juventud.

Dependiendo del origen de la descarga cerebral anormal, característica de la epilepsia, será el tipo de crisis que presente el adulto mayor:

  • Crisis parciales simples: Cambios en la percepción visual, olfativa, alteraciones de la memoria, movimientos involuntarios de una parte del cuerpo; la persona no pierde el conocimiento.
  • Crisis parciales complejas: Pérdida de conocimiento, como si estuviera desconectada o ausente, pueden presentarse movimientos anormales y repetitivos.
  • Crisis generalizadas: La descarga afecta a todo el cerebro a la vez, con lo que la persona pierde la percepción de su entorno; puede haber convulsiones de diferentes tipos e incluso tónico clónicas, donde el cuerpo se pone rígido y posteriormente comienza a sacudirse.
  • Crisis de ausencia o Petit Mal: Crisis frecuente en niños, donde el paciente se desconecta del mundo por unos segundos, quedándose con la mirada fija y perdida.
  • Crisis mioclónicas: Sacudidas bruscas de una extremidad o de todo el cuerpo.
  • Crisis tónica: Se caracteriza por una rigidez repentina de los músculos durante varios segundos.
  • Crisis atónica: Contrario a la crisis tónica, los músculos se vuelven flácidos repentinamente, provocando caídas.

epilepsia en la tercera edad

Es muy importante acudir con un médico especialista en caso de padecer epilepsia en la tercera edad, ya que el organismo asimila los medicamentos de forma diferente y se eliminan del cuerpo más lentamente, por lo que la elección de un tratamiento inadecuado puede ocasionar efectos secundarios mayores; además es necesario considerar la interacción con medicamentos que pueda consumir como aquellos para la hipertensión o la diabetes.

 

En la mayoría de los casos de epilepsia en la tercera edad, el pronóstico es bueno, pues en un plazo no mayor a un año se logra controlar las crisis, por lo que se recomienda seguir el tratamiento médico al pie de la letra.