Introducción // ¿Qué es la Epilepsia?

Grandes mentes de la historia humana como Sócrates, Platón, Dostoievski, Lord Byron, Napoleón, Alfred Nobel, entre muchos otros personajes padecían epilepsia en alguna de sus formas.
La epilepsia es una enfermedad sin una representación geográfica de incidencia o prevalencia, no es predominante en ninguna raza, sexo o condición social. Las consecuencias de la epilepsia pueden llegar a ser graves en 3 niveles: social, psicológica y económicamente.
La epilepsia es un padecimiento que no tiene cura. Se controla por medio de fármacos y de otras terapias alternativas (como la alimenticia), sin embargo se ha demostrado que mantener una política de salud preventiva puede tener éxito pues algunas de las causas de la epilepsia son evitables como la desnutrición, infecciones en el sistema nervioso central, accidentes o problemas durante el embarazo y parto. Pero, ¿Qué es la epilepsia?
Definición de epilepsia
La palabra epilepsia proviene del griego “ἐπιληψία” Epilambanein, que significa “Siendo presa de fuerzas desde el exterior”. Desde el siglo X es utilizada la palabra epilepsia para las personas con este trastorno neurológico.
La epilepsia es una enfermedad crónica que se caracteriza por uno o varios trastornos neurológicos que provocan convulsiones recurrentes debido a una actividad neuronal cerebral sincrónica anormal y excesiva. Dichas convulsiones ocurren cuando las neuronas (grupos de células nerviosas) envían señales erróneas, de modo que las personas con epilepsia pueden experimentar sensaciones o emociones raras o actuar de forma extraña o incongruente. Los espasmos musculares violentos o la pérdida del conocimiento suelen acompañar a las convulsiones.
La definición que la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos da de la epilepsia es: “Afección crónica de etiología diversa, caracterizada por crisis recurrentes debido a una descarga excesiva de neuronas cerebrales, con pérdida o no de la conciencia, asociadas a diversas manifestaciones clínicas y para clínicas, que puede ocurrir a cualquier edad”.
La epilepsia consiste básicamente en una manifestación exagerada del funcionamiento del cerebro como consecuencia de una descarga excesivamente desproporcionada y anormal de grupos de neuronas de la corteza cerebral.  Las manifestaciones clínicas de una crisis de epilepsia pueden ir desde una pérdida transitoria de la conciencia (ausencias) que puede estar asociada o no a dolores de cabeza, movimientos y contracciones involuntarios de los músculos o bien, manifestarse como la pérdida del tono muscular o como una sensación subjetiva.
En el mundo existen aproximadamente 50 millones de personas con epilepsia, según los datos de la OMS el 85% de los pacientes epilépticos se encuentran en países en desarrollo. Mientras, en México, de acuerdo con el Programa Prioritario de Epilepsia de la Secretaría de Salud del año 2007, se estima que el número de personas con epilepsia en México fue de un millón.
En la ciudad de México, el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez”, reportó una prevalencia de epilepsia de 18 casos por cada 1 000 habitantes, en contraste con el informe de la de la Secretaria de Salud que estimó 12 casos por cada 1 000 habitantes en el año 2001.
La epilepsia afecta al 1% de la población mundial. En el año 2008 se reportaron 50 millones de personas con diagnóstico de epilepsia, de los cuales 5 millones se encontraban en América Latina. La prevalencia de la epilepsia ajustada por grupo de edad en México, Chile, Colombia, Cuba, Guatemala y Uruguay 10 a 25 por 1 000 habitantes) contrastan con la de Estados Unidos (6 por 1 000 habitantes).
En México, la epilepsia tiene una mortalidad del 4%.

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